Apuntes del libro "Curación Natural" de Mahatma Gandhi, acerca de la salud y de la medicina natural, producto de sus experiencias personales y de sus convicciones espirituales.


Durante cierta parte de su enfermedad, mi padre estuvo en Porbandar. Allí solía escuchar todas las noches la lectura del Ramayana. El lector era un gran devoto de Rama: Ladha Maharaj de Bileshwar. Se decía de él que se había curado a sí mismo la lepra, no por medio de ninguna medicina, sino aplicando sobre las partes afectadas bilva que había sido rechazada luego de haber sido ofrecida a la imagen de Mahadeva en el templo de Bileshwar, y por la repetición regular del nombre de Ramanama. Se decía que su fe le había devuelto la salud. Esto puede o no ser cierto; nosotros, sea como sea, creímos la historia. Y lo cierto es que cuando Ladha Maharaj comenzó sus lecturas del Ramayana, su cuerpo estaba completamente libre de la lepra.
Autobiografía, p. 48.

Tal vez esté en lo cierto al decir que la potencia de Ramanama se me hizo vívidamente presente en Uruli-Kanchan. Fue allí donde afirmé que el remedio más seguro para todas nuestras enfermedades era Ramanama. Aquel que pueda hacer pleno uso de él, puede mostrar poderosos resultados con muy poco esfuerzo visible.
Harijan, 22 de junio de 1947.

No existe vinculación alguna entre el Ramanama que yo concibo y jantar mantar (encantamientos). Lo que he dicho es que tomar a Ramanama en el corazón significa derivar ayuda de un poder incomparable. La bomba atómica no es nada comparada con él. Este poder es capaz de eliminar todos los dolores. Debe por lo tanto admitirse que es fácil decir que Ramanama debe venir del corazón, pero alcanzar la realidad es muy difícil. No obstante, es la cosa más grande que el hombre puede poseer.
Harijan, 13 de octubre de 1946.

Mi concepción de la Curación Natural, como cualquier otra cosa, ha experimentado una progresiva evolución. Y durante muchos años he creído que si una persona está llena de la presencia de Dios y ha alcanzado de este modo el estado de ausencia de pasión, puede superar las desventajas que se le presenten para vivir una larga vida. He llegado a la conclusión, basándome en la observación y en la lectura de las escrituras, que cuando un hombre llega a esa total fe viviente en el Poder Invisible y se ha liberado de la pasión, el cuerpo experimenta una transformación interior. Esto no se produce por el simple deseo: necesita vigilancia constante y práctica. A pesar de ambas, a menos que la gracia de Dios descienda sobre uno, el esfuerzo humano no vale nada.
Press Report. 12 de junio de 1945.

La Curación Natural significa el tratamiento. que conviene al hombre. Al decir "hombre", me refiero no simplemente al hombre como animal, sino como una criatura que posee, además de su cuerpo, una mente y un alma. Para un ser coma ése, Ramanama es el mejor tratamiento de Curación Natural. Es un remedio infalible. La expresión Ramabana, o cura infalible, deriva de él. La Naturaleza también indica que es el remedio dig­no del hombre. No importa cuál sea la enfermedad que el hombre pueda sufrir; la recitación de Ramanama desde el corazón es la curación más segura. Dios tiene muchos nombres. Cada persona puede escoger el nombre que más le atraiga. Isvara, Alá, Buda, Dios, todos significan lo mismo. Pero la recitación no debe hacerse como un loro; tiene que nacer de la fe, una muestra de la cual es el esfuerzo. ¿En qué debe consistir el esfuerzo? El hombre debiera buscar, y contentarse con limitar la curación a los cinco elementos de los cuáles se compone el cuerpo, vg.: tierra: agua, akash, sol y aire. Por supuesto, Ramanama tiene que ser el acompañamiento invariable. Si a pesar de todo esto sobreviene la muerte, no debe de importarnos. Por el contrario, debiera ser bien venida. La ciencia no ha descubierto hasta ahora ninguna receta para hacer que el cuerpo sea inmortal. La inmortalidad es un atributo del alma. Ésta es por cierto imperecedera, pero es deber del hombre tratar de expresar su pureza.
Si aceptamos este razonamiento, automáticamente limitará los medios que son permisibles bajo la Curación Natural y el hombre se ahorra por lo tanto toda la parafernalia de los grandes hospitales, los médicos eminentes, etc. La gran mayoría de las personas en este mundo no pueden hacer frente a éstos. ¿Por qué, entonces, habrían los pocos de desear lo que los muchos no pueden tener?
Harijan, 3 de marzo de 1946.

Shri Ganeshshastri Joshi, vaidya, me dice después de leer el artículo anterior, que en el Ayurveda también existe un amplio testimonio de la eficacia del Ramanama como cura de todas las enfermedades. La Curación Natural ocupa el lugar de honor, y en él Ramanama es el más importante. Cuando Charaka, Vabghata y otros gigantes de la medicina en la antigua India escribían, el nombre popular de Dios no era Rama, sino Vishnú. Yo mismo he sido un devoto de Tulsidas desde mi niñez, y he adorado por lo tanto siempre a Dios como Rama. Pero sé que si, comenzando por Omkar, uno recorre la gama entera de los nombres corrientes de Dios en todos los climas, todos los países y todos los idiomas, el resultado es el mismo. Él y Su ley son uno. La observación de Su ley es, por lo tanto, la mejor forma de culto. Un hombre que se haga uno con la Ley no siente la necesidad de la recitación vocal del nombre. En otras palabras, un individuo para el que la contemplación de Dios se haya hecho tan natural como la respiración, está tan lleno del espíritu de Dios que el conocimiento o la observación de la Ley se convierte en su segunda naturaleza, por así decir. A una persona así no le hace falta otro tratamiento.
Surge la cuestión entonces de por qué, a pesar de tener al alcance de la mano al rey de los remedios, sabemos tan poco sobre él; y por qué aun aquellos que saben no lo recuerdan, o sólo lo recuerdan de labios para afuera, y no desde el corazón. La repetición como loros del nombre de Dios, significa que no podemos reconocerlo como la panacea para todas las enfermedades.
¿Y qué se puede hacer? Este remedio soberano no es administrado por médicos vaidyas, hakirns o cualquier otro practicante de la medicina. Estos no tienen fe en él. Si tuvieran que admitir que la fuente del Santo Ganga puede encontrarse en cualquier lugar, su misma ocupación o medio de vida desaparecería. Por lo tanto deben forzosamente recurrir a los polvos y pociones como remedios infalibles. Éstos no sólo proveen de pan al médico, sino que el paciente también parece sentir un inmediato alivio. Si el que practica la medicina puede lograr que unas pocas personas digan: "Fulano de Tal me dio un polvo y me cure", su negocio ya queda afirmado.
Debe tenerse presente que tampoco seria realmente de utilidad alguna para los médicos recetar el nombre de Dios a los pacientes, a menos que ellos mismos sean conscientes de sus milagrosos poderes. Ramanama no es una máxima de cuaderno escolar. Es algo a lo que debe llegarse por medio de la experiencia. Sólo quien haya tenido una experiencia personal puede recetarlo, y nadie más.
El Vaidyaraj ha copiado para mí cuatro versos. Uno de ellos, el de Charaka, es el más simple y el más apto. Significa que si se puede lograr el dominio sobre uno siquiera de los mil nombres de Vishnú, todas las enfermedades desaparecen.
Harijan, 24 de marzo de 1946.

Un notable médico ayurvédico me decía el otro día: "Toda mi vida he estado administrando drogas. Pero desde que usted ha recetado el Ramanama como cura para las enfermedades físicas, se me ha ocurrido que lo que usted dice tiene, también, la autoridad de Vagchata y Charaka". La recitación de Ramanama como remedio para las enfermedades espirituales es tan vieja como las montañas. Pero lo más grande incluye lo más pequeño, y lo que yo afirmo es que la recitación de Ramanama es el remedio soberano para nuestras enfermedades físicas también. Un hombre que practica la Curación Natural no le diría al paciente: "Invíteme, y yo habré de curarle su enfermedad". Él sólo hablará sobre el principio que cura todo lo que se encuentra en todo ser, y cómo puede uno curarse a sí mismo evocándolo y convirtiéndolo en una fuerza activa de su vida. Si la India pudiera darse cuenta del poder que tiene ese principio, no sólo seria libre, sino que tendríamos un país de individuos saludables también; no la tierra de epidemias y falta de salud en que vivimos hoy.
La potencia de Ramanama está, no obstante, sujeta a ciertas condiciones y limitaciones. Ramanama no es como la magia negra. Si alguien sufre de hartazgo y quiere ser curado de sus efectos, de modo de poder darse otra vez el gusto en la mesa, el Ramanama no es para él. Ramanama debe ser utilizado sólo para buenos fines, no para fines malos, pues de otro modo los ladrones y asaltantes serian sus mayores devotos. Ramanama es para los puros de corazón y para aquellos que quieren alcanzar la pureza y permanecer puros. Jamás puede ser un medio para satisfacer caprichos propios. El remedio para el hartazgo es el ayuno, no la oración. La oración sólo puede hacerse presente cuando el ayuno haya hecho su obra. Puede ser que el ayuno sea fácil y soportable. Del mismo modo la adopción de Ramanama no será más que una farsa sin sentido cuando al mismo tiempo uno se esté drogando con medicinas. El médico que emplee su talento para apoyar los vicios de su paciente, se rebaja a sí mismo y a su paciente. * ¿Qué peor degradación puede haber para un hombre, que en lugar de considerar su cuerpo como instrumento para adorar a su Hacedor, convertirlo en objeto de adoración, y derrochar dinero como si fuera agua para mantenerlo funcionando de cualquier modo? Ramanama, por otra parte, purifica mientras cura y, por lo tanto, eleva. Allí reside su utilidad tanto como sus limitaciones.
Harijan, 7 de abril de 1946;

*Necesitamos curadores de almas más que curadores de cuerpos. La multiplicidad de hospitales y médicos, no es señal de civilización. Mientras menos hartemos nuestro cuerpo, tanto nosotros como otras personas, mejor será para nosotros y para el mundo

No tengo la menor duda de que la expansión de Ramanama y la vida pura son los mejores preventivos, y los más baratos, de las enfermedades. La tragedia es que los médicos, hakims y vaidyas no emplean el Ramanama como la soberana de las curaciones. No se le da lugar en la literatura ayurvédica corriente, salvo que se lo haga en forma de un encantamiento que habrá de llevar más a la gente hacia el pozo de la superstición. Ramanama no tiene en realidad, ninguna conexión con la superstición. Es ley suprema de la Naturaleza. Quienquiera la observe queda libre de enfermedad, y viceversa. La misma ley que lo mantiene a uno libre de enfermedad, es de aplicación también para su curación. Una pregunta que viene al caso es la de por qué un hombre que recita el Ramanama regularmente y lleva una vida pura tiene que caer enfermo. El hombre es por naturaleza imperfecto. Un hombre reflexivo lucha por la perfección, pero nunca la alcanza. Tropieza en el camino, no obstante, sin darse cuenta. Toda la ley de Dios está corporizada en una vida pura. La primera cosa es darse cuenta dé las propias limitaciones. Es evidente que en el momento en que uno viole esos límites, cae enfermo. Es así como una dieta equilibrada, y acorde con las necesidades, le proporciona a uno la liberación de la enfermedad. ¿Cómo es posible saber cuál es la dieta apropiada a uno mismo? Muchos enigmas como ése pueden imaginarse. El sentido de todo el asunto es que cada uno debiera de ser capaz de ser su propio médico, y descubrir sus limitaciones. El hombre que así lo haga, vivirá seguramente hasta los 125 años.
Médicos amigos afirman que no hacen más que investigar la ley y actuar de acuerdo y que, por tanto, son los mejores Curadores Naturales. Cualquier cosa puede ser explicada de este modo. Todo lo que quiero decir es que cualquier cosa que vaya más allá de Ramanama es en realidad contraria a la verdadera Curación Natural. Mientras más se aparta uno de este principio central, más se apartará de la Curación Natural. Siguiendo esta línea de pensamiento, yo limito la Curación Natural a la utilización de los cinco elementos. Pero un vaidya que vaya más allá de eso y emplee hierbas que crecen o que puedan ser cultivadas en su vecindad, puramente para el servicio de los enfermos y no por dinero, puede afirmar que practica la Curación Natural. ¿Pero en dónde pueden encontrarse tales vaidyas? Hoy en día la mayoría de ellos están ocupados haciendo dinero. No realizan trabajos de investigación, y es por causa de su codicia y pereza mental que la ciencia del Ayurveda está tan disminuida.
Harijan, 19 de mayo de 1946.

Gandhiji presentó el Ramanama a los aldeanos reunidos eh Uruli-Kanchan como la Terapéutica Natural N9 1 para la cura de enfermedades corporales, diciendo: "En la canción que acabamos de entonar dice el devoto: «Oh, Hari, tú eres el que alivia las desgracias de la gente». La promesa es aquí universal. No es calificada. ni está restringida a ninguna clase de enfermedad en particular". Les habló de las condiciones del éxito. La eficacia de Ramanama habría de depender de si estaba o no respaldada por una fe viviente. "Si están ustedes sujetos a la ira, duermen y comen nada más que para gratificarse y no sólo para mantenerse, no conocen el sentido de Ramanama. La recitación que de él hacen no es más que de labios para afuera. Ramanama, para ser eficaz, debe absorber enteramente su ser durante su recitación y expresarse a si mismo durante sus vidas enteras".
Los pacientes comenzaron a concurrir desde la mañana siguiente. Había unos treinta. Gadhiji examinó a unos cinco ó seis de ellos y les recetó a todos, más o menos, el mismo tratamiento con ligeras variantes, de acuerdo con la naturaleza de cada caso, vg.: recitación de Ramanama, baños de sol, fricciones y baños de asiento, una dieta simple eliminativa de leche, crema, fruta y jugos de frutas, con abundancia de agua limpia y fresca para beber. "Se ha observado verdaderamente -explicó en la reunión nocturna de oración- que todas las dolencias mentales y físicas responden a una causa común. No es, por lo tanto, más que natural que haya también un remedio común para ellas. Existe una unidad de curación, como la hay de enfermedad. Los Shastras lo dicen. Por lo tanto yo he recetado Ramanama y casi el mismo tratamiento para todos los pacientes que vinieron a mí esta mañana. Pero tenemos la tendencia de torcer el significado de los Shastras en la vida, cuando no se adaptan a nuestra conveniencia. Nos hemos engañado a nosotros mismos con la creencia de que los Shastras tienen como finalidad el beneficio del alma en la vida futura, que el fin de dharma es la adquisición de méritos para después de la muerte. Yo no comparto ese punto de vistas. Si el dharma no tiene utilidad práctica para mí en esta vida, tampoco lo tiene en la futura.
"No hay casi nadie en este mundo que esté completamente libre de dolencias, sean éstas físicas o mentales. Para algunos de ellos, no existe curación general. Por ejemplo, Ramanama no puede realizar el milagro de restablecer un miembro que ha perdido. Pero puede llevar a cabo el milagro aún mayor de gozar de una inefable paz * pese a la pérdida mientras uno vive, y despojar a la muerte de un aguijón y a la tumba de su victoria al final de la jornada. Dado que la muerte tiene que venir mas pronto o más tarde a todos, ¿por qué habríamos de preocuparnos sobre cuándo ha de ocurrir?
*No hay mas dispensador de paz que el nombre de Dios- Gandhi, en Press Report.10-1-46

Luego procedió a darles su primer discurso sobre los principios de la Curación Natural. Damos a continuación la sustancia de aquél:
El cuerpo físico del hombre está compuesto por los cinco elementos naturales. El más esencial de todos es el aire. El hombre puede vivir sin comida durante varias semanas, sin agua por algún tiempo, peno no puede vivir sin aire más de unos pocos minutos. Dios ha hecho, por lo tanto, que el aire esté disponible universalmente. Falta de comida o de agua puede haber en ocasiones, pero de aire nunca. A pesar de eso, tontamente nos privamos a nosotros mismos de esa bendición de Dios del aire fresco y puro, durmiendo dentro de las habitaciones. con las ventanas y las puertas cerradas. Uno puede cerrar las puertas y las ventanas si tiene miedo de ladrones nocturnos; ¿pero pon qué tiene que encerrarse?

Para conseguir aire puro uno debe dormir al aire libre. Pero no es bueno dormir al aie libre sólo para respiran polvo y aire cargado de tierra. El lugar donde uno duerme tiene que estar libre de ambos. Alguna gente se cubre la cara como protección contra el polvo y el carbón. El remedio es peor que la enfermedad. Existe además la mala costumbre de respiran por la boca. La boca es el órgano para ingerir; no es el órgano para respirar. El aire que pasa pon las fosas nasales está filtrado y purificado, y calentado al mismo tiempo antes de penetrar en los pulmones.
"Cualquiera que contamina el aire escupiendo descuidadamente, echando residuos y basura, o ensuciando de cualquier modo la tierra, peca contra el hombre y la Naturaleza. El cuerpo del hombre es el templo de Dios. Aquel que ensucia el aire que ha de penetran en ese templo, lo mancha. Toma el nombre de Rama en vano."
Harijan, 7 de abril de 1946.

La Curación Natural consiste en dos partes. En primer lugar, cura enfermedades tomando el nombre de Dios o Ramanama; y en segundo lugar previene las enfermedades, inculcando una vida recta e higiénica. Los informes de la aldea dicen que los habitantes están cooperando con ellos para mantener limpia la aldea. Yo sostengo que allí donde se observan las normas de la sanidad personal, doméstica y pública, y se tiene cuidado en materia de dieta y ejercicios, no hay oportunidad de dolencias o enfermedades. Allí donde existe una absoluta pureza, interna y externa, la enfermedad es imposible. Si la gente de la aldea pudiera nada más que comprender eso, no necesitarían doctores, hakims o vaidyas.
En Kanchangaon hay apenas algunas vacas. Eso es una desgracia. Hay algunos búfalos hembras, pero todas las pruebas que me han llegado hasta ahora muestran que la leche de búfalo no resiste la comparación con la de vaca, en cuanto a calidad para dar salud. Los vaidyas recomiendan especialmente la leche de vaca a sus pacientes. La leche es de necesidad absoluta para la salud.
La Curación Natural implica una forma ideal de vida y eso, a su vez, presupone condiciones de vida ideales en los pueblos y las aldeas. El nombre de Dios es, naturalmente, el eje alrededor del cual gira el sistema de Curación Natural.
Harijan, 26 de mayo de 1946.

La curación Natural significa un cambio hacia lo mejor en la forma como uno encara la vida misma. Significa la regulación de la propia vida de acuerdo con las leyes de la salud. No es cuestión de tomar medicinas gratis del hospital, o cobrar honorarios. El hombre que se hace tratar gratis en el hospital, acepta la caridad. El hombre que acepta la Curación Natural nunca pide nada. Se ayuda a si mismo, contribuye al respeto por sí mismo. El que lo hace da los pasos necesarios para curarse, eliminando los venenos del sistema, y toma precauciones para no caer enfermo en el futuro.
La característica central del tratamiento de la Curación Natural es Ramanama. Pero tiene que venir del corazón. La dieta correcta y la dieta equilibrada son también necesarias. Hoy en día nuestras aldeas están tan en bancarrota como lo estamos nosotros mismos. Producir vegetales, fruta y leche en cantidades suficientes en las aldeas, es una parte esencial del esquema de la Curación Natural. El tiempo que se emplee en eso no debe considerarse desperdiciado. Estará destinado a beneficiar a todos los aldeanos, y, por último, a la India entera.
Mi Curación Natural está destinada sólo a los aldeanos y a las aldeas. Por tanto no hay lugar en ella para el microscopio, los Rayos X y cosas como ésas. Tampoco hay lugar en la Curación Natural para las medicinas, tales como la quinina, la emetina o la penicilina. Son de importancia primordial la higiene personal y una vida saludable, y debe bastar con esto. Si todo el mundo pudiera alcanzar la perfección en este arte, no podría haber ninguna enfermedad; y mientras obedece todas las leyes de la Naturaleza con el fin de curar la enfermedad, si es que sobreviene, el remedio soberano siempre es Ramanama. Pero esta cura por medio de Ramanama no puede hacerse universal en el tiempo que dura una guiñada. Para llevar el convencimiento al paciente. el médico tiene que ser una corporación viviente del poder de Ramanama.
Harijan, 11 de agosto de 1946.

Continuación

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